Barinas (Dimas J. Medina).- Dos personas muertas y un largo juicio es el resultado que hasta ahora registra el sonado caso del Central Agro-industrial Azucarero "Ezequiel Zamora" -Caaez-, luego de cumplirse hoy miércoles 11 de marzo, tres años de la detención de los tres militares procesados por este escandaloso caso político-judicial.
Desde el 11 de marzo de 2006, cuando el general Delfín Gómez Parra, ex jefe del 62 Regimiento de Ingenieros de Construcción y Mantenimiento "General Luciano Urdaneta" -62 Rilu-, decidió presentarse por ante la Dirección de Inteligencia.
Militar en la capital de la República, no habido manera de que la justicia venezolana se pronuncie por resolver este caso, que estalló a mediados de 2004 luego de varias denuncias sobre presuntas irregularidades administrativas en la ejecución del proyecto del Central Azucarero de Sabaneta.
Por eso, el general Gómez Parra no se ha cansado en señalar que su detención judicial ha sido producto de un secuestro por parte del presidente Chávez, quien a principio de aquel 2006, lo condenó "a un fusilamiento".
Desde aquel 11 de marzo de 2006, dos personas ligadas a este caso han encontrado la muerte.
El primero, fue licenciado Roberto Valecillos, ex asistente administrativo del 62 Regimiento de Ingenieros "General Luciano Urdaneta" -62 Rilu-, quien murió el 17 de octubre pasado en su residencia luego de haber cumplido la condena de un año y 9 meses de prisión.
El abogado Luis Rodolfo Campos, asistente jurídico en una primera fase de la investigación del ex ministro Antonio Albarrán y, posteriormente defensor del general Gómez Parra, fue asesinado la noche del jueves 8 de enero de este año cuando llegaba a su residencia, ubicada en el exclusivo sector de Alto Barinas, en suceso aun no aclarado por las autoridades policiales.
Valecillos y Campos murieron sin ver culminado judicialmente este polémico caso.
Falta de autonomía
En su lecho de prisionero, el general Gómez Parra señaló que como ciudadano venezolano, esposo, padre e hijo, "soy víctima de la falta de autonomía de poderes y de la concentración del mismo en manos de una sola persona que se ha creído omnipotente y dueño de los destinos de los venezolanos".
Destacó que precisamente por el control absoluto de los poderes del estado por parte de Hugo Chávez, "ocurren situaciones de orden jurídico que observamos en todos los casos de los prisioneros políticos en Venezuela".
"Y aunque el actual gobierno, insista en tratar de tapar el sol con un dedo, las evidencias en los expedientes de los casos conocidos por el mundo entero ya, son demasiadas. Las claras violaciones a la Constitución, a los derechos y garantías fundamentales y en fin, a nuestras leyes, hablan por si solas", añadió.