Un comunicado, firmado por los Monseñores: Nicolás Bermúdez y Luis Armando Tineo, Obispos Auxiliares de la Arquidiócesis de Caracas, exige a las autoridades la devolución de la Capilla «Jesús de la Divina Misericordia», ubicada en el sector «El Winche», zona de «Mariches», en el área metropolitana de Caracas. También, exige respeto a los derechos de los niños, de acuerdo a los convenios nacionales e internacionales.
Este comunicado ha disparado las alarmas en la comunidad nacional. El reclamo de la Arquidiócesis se produce, porque un «Teniente de la Reserva», de nombre José Luis Villalda, ordenó a las Hermanas Misioneras Lauritas, y a los fieles, la inmediata desocupación de la Capilla. Se conoce que ahora la instalación religiosa, está siendo utilizada para la formación o entrenamiento de «brigadas infantiles y juveniles de la reserva», integradas por menores de 8 a 14 años de edad ¡¡Comenzó la formación de las milicias infantiles y juveniles!!
«El Sátrapa» pretende iniciar desde ya el adoctrinamiento de niños y jóvenes, para formar las Milicias Populares. No hay nadie más perverso que aquél que intenta abusar de la infancia y la juventud. No importa las intenciones con las que se actúe. Pueden ser hechos malsanos, de orden físico; pueden ser acciones arteras, utilizando el engaño y la mentira, para adoctrinar a nuestros pequeños. Cualquier sociedad repudia contundentemente cualquiera de estas dos acciones malvadas contra sus niños y jóvenes.
Hasta en el bajo mundo, lleno de criminales y bandidos, existe un código de conducta, que actúa muy fuertemente contra los violadores de niños y jóvenes. En nada se diferencia quien físicamente viola a un niño, de aquél que le viola a otro niño, su derecho a educarse, de acuerdo a los principios de sus padres. Aquél que enseñe a un niño a odiar, a matar, o a adorar a un personaje como «El Sátrapa», es un mercenario peligroso, que debe ser denunciado con el mayor vigor posible.
Es tan grave y repudiable la violación física, como la violación intelectual de un niño o un joven. ¿Qué debemos pensar entonces, cuando esa violación se pretende hacerla en forma masiva y sistemática? Debemos declararnos en alerta roja, ante la inminente amenaza que pende sobre el futuro de nuestros hijos y nietos. Ya está en marcha, un malvado y cruel proyecto, destinado a lavarle el cerebro a lo más querido y apreciado de nuestra sociedad, para implantar el sistema comunista en Venezuela, al estilo cubano.
Los comunistas saben perfectamente, que muy poco pueden hacer para dominar a un pueblo, cuando este tiene formado su criterio político favorable a la democracia. Pero también, por experiencia propia, conocen que si a los niños y a los jóvenes, se les adoctrina constantemente, afincándose en los malignos y perversos principios totalitarios del comunismo, pueden crear una sociedad dócil a sus fines dictatoriales.