¡Un candidato del país!

13/01/2018 | 5:36 PM

* Gustavo A. Mora Ciangherotti

Alguien dijo «Chávez se concentró en acumular poder y Maduro en no perderlo» por esa razón, sin adelantar el juego, uno pudiera intuir que el régimen no tiene ninguna intención de ceder en algún tema en la mesa de negociación, asumiéndose que toda cesión significa pérdida de poder, a menos que necesite o esté urgido de cosas que la oposición tiene, como la legitimidad que le daría que participemos en el proceso electoral nacional, el reconocimiento de la Asamblea Nacional a los empréstitos económicos que aspira conseguir el régimen en el exterior para poder seguir financiando la lealtad electoral vía los beneficios que otorga a través de su mecanismo de control social llamado Carnet de la Patria y agregaría una más, la gran preocupación que le significan, en lo personal, a los funcionarios del régimen y como Estado, por las necesidades financieras del régimen, las sanciones emitidas por varios países y que el régimen ha exteriorizado su interés en que sean derogadas.

A pesar de las aprehensiones de cada quien no es correcto que sectores de oposición le caigan a batazos a quienes están en la mesa de diálogo porque es un esfuerzo serio en un intento por lograr acuerdos que beneficien a los venezolanos y en lo personal, además, quienes acompañan a ese equipo como asistencia técnica y política también son personas serias y con una alta preocupación por la situación nacional.

Por cierto, que ese coro de criticones a los que no les gusta esto ni aquello, no los ve uno ni siquiera proponiendo el diálogo al interior de la oposición con el propósito de construir la gran coalición, la alianza, el frente amplio o como se le quiera llamar a ese mega encuentro de la sociedad venezolana que aspira libertad y democracia en los momentos más álgidos del pueblo venezolano que ve cada minuto como se aproxima la ruina que está por devorar todo lo que esté a su paso.

No quisiera nombrar a nadie, no es el propósito, pero la verdad que a todos ellos provoca decirles, como al último que salió por allí a criticar la nueva directiva de la Asamblea Nacional lo que le dijo el rey de España a Chávez... “¿Por qué no te callas?”.

Por cierto, es arriesgado decir esto, pero qué hubiese sido de la conducción opositora si el primer presidente de la Asamblea hubiere sido Borges y no Ramos, quien tuvo un desempeño de fondista con miras al largo plazo y no la inmediatez del protagonismo candidatural de Ramos, lo que develó que no había una estrategia definida para el accionar político de la Asamblea Nacional, órgano político integrado mayoritariamente por la oposición, sin duda, Julio Borges, a pesar de mostrarse algunas veces ingenuo frente a la malicia del régimen, construyó en el exterior paso a paso la verdadera realidad de Venezuela usualmente tergiversada por lobistas y propagandistas del régimen muy bien pagados en varios continentes. 

Sorprenden las distintas posiciones políticas que buscan la diferenciación como que si el interés fuera acrescentar los seguidores de cada secta, en lugar de trabajar por sumar esfuerzos, de tener una sola estrategia, de consolidar el bloque opositor, de frenar la dispersión, de acumular fuerzas, de fortalecer el frente o la coalición, de invitar, de incluir, de dar confianza, de mostrar un núcleo sólido, monolítico y no esa pendejada a estas alturas de que la diversidad y la pluralidad nos diferencian del régimen autoritario que nos desgobierna, esas exquisiteces burguesas en estos tiempos lo que han servido es para sembrar la desunión, para contar con un abanico de estrategias, para que cada quien trabaje por sus intereses políticos - partidistas, para que menos venezolanos crean en la política como solución de la terrible situación que viven, para que muchos salgan corriendo del país, para que se pierda la esperanza en una salida pacífica, para que se reafirme la creencia en la perdurabilidad del régimen o peor aún, en que Maduro pueda ser sustituido pero por otra figura salida del régimen y no por un demócrata, y para que el electorado internalice que aquí tampoco hay vida en unas presidenciales, a final de cuentas, más allá del interés general que significa el fin del régimen de Maduro, el principal interés de los partidos, la toma del poder.   

No hay tiempo que perder, no podemos decidir sobre un candidato de la MUD, tiene que ser un candidato del país, un candidato que reciba respaldos de todos los sectores, que crezca como una bola de nieve en bajada por la pendiente, que se convierta en la esperanza de millones que aspiran la salida de esta película de terror y ese candidato no saldrá de unas primarias, un candidato salido de unas primarias será el candidato de un sector, pero no el candidato de todos, inclusive, abriría la posibilidad a un candidato del chavismo disidente, una tercera opción, y un régimen todo poderoso como este no se enfrenta con dos opciones, tiene que ser un candidato de los disidentes del chavismo y de los opositores, de todos, sólo se necesita que despejen el camino, que no lo obstaculicen, que no lo condicionen, que no regulen la velocidad, que no impidan lo que debe surgir, porque la vida se nos va en eso y con ella la esperanza.

 

Gamc_58@hotmail.com

@Vivabarinas

 

 



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